Almudena Grandes: “No es sano que la mitad del país considere a la nación de su propiedad”

“Esta década parece medio siglo”, dice Almudena Grandes cuando echa la vista atrás para explicar el origen de su nuevo libro. En La herida perpetua se recopilan parte de las columnas que ha publicado semanalmente en El País desde 2008, un periodo especialmente convulso a todos los niveles. Como ella misma asume, “una época muy buena para escribir columnas pero muy mala para mucha gente”. Este contacto directo y constante con la actualidad, confiesa, ha cambiado su mirada sobre la realidad. “Ahora tengo un vínculo con la actualidad que antes no tenía, aunque esté escribiendo una novela no me puedo ir del todo de al actualidad”.

Desde esa columna de los lunes, en un espacio heredado de Manuel Vázquez Montalbán (“era una gran responsabilidad”, recuerda), ha tratado temas políticos, sociales, culturales y casi de cualquier ámbito de importancia para nuestra vida como sociedad, pero hay un tema que subyace en todos ellos. “Hay una especie de misteriosa armonía subterránea entre mis columnas y mis novelas”, apunta. “En realidad no son cosas tan distintas, sigo mirando sobre la historia de España, su memoria y sus problemas”.

La crisis, por supuesto, está muy presente es las páginas de La herida perpetua, pero su análisis de los problemas a los que nos hemos enfrentado y nos enfrentamos no se termina ahí. “Normalmente solo hablamos de la crisis económica, que afectó mucho a mucha gente, pero ha sucedido simultáneamente a otras crisis”, explica. “Ha habido una crisis territorial, pero también una crisis institucional y, sobre todo, creo que también hay una crisis moral en España. En este país hay muchos millones de españoles, que no serán en su vida otra cosa que españoles, que desconfían de los símbolos nacionales, que no se reconocen en la bandera de su país… y eso es trágico, porque no van a tener nunca otro país. Esto no pasa por casualidad, es una quiebra sentimental muy fuerte. No puede ser sano un país en el que la mitad considera que la nación es su propiedad privada. En la campaña de las elecciones generales Pablo Casado ha estado muy cerca de hablar de anti España”.

 

 

El problema de España, reconoce, es antiguo y nuevo a la vez. “Es el de siempre pero con una formulación diferente”, aclara. “Tenemos un problema de identidad nacional muy grave, y eso tiene que ver con la memoria. Como digo en una de las columnas, este país necesita una terapia que nos convierta en un país normal”. El mito de las dos Españas persiste, pero conviene matizar. “Hay dos Españas como hay dos Eslovenias, ydos Francias, y dos Alemanias… Lo podemos llamar izquierda y derecha, o progreso y reacción. Cualquier país está dividido en dos, sólo que en España esa división acabó en una guerra civil traumática y por eso tenemos esa sensación de que son dos mitades con diferencias más profundas. Nos gusta mucho flagelarnos, pero no encontrar soluciones a nuestros problemas”.

Para terminar, le pedimos a Almudena Grandes una serie de lecturas para entender mejor los problemas de nuestra sociedad actual, desde el auge de la ultraderecha a la corrupción, la precariedad o el antifeminismo.

La opinión de los usuarios

2 Opiniones

as

aspirante 19 agosto 2019

Es llamativo que hable de una "mitad" que considera a la "nación de su propiedad". Si se refiere a las mitades del pasado siglo creo que anda algo apegada a un pasado que remite a la Historia. O acaso se refiera a la cantidad de españoles que consideran AHORA MISMO, en nuestro tiempo, lo "suyo" como exclusivo. Me refiero, naturalmente, a esos millones de españoles que, desde las regiones periféricas quieren separarse del resto.

pe

perton55 11 agosto 2019

El problema mas grande de España es que los españoles no tienen un proyecto de amor a España , reivindicando sus tradiciones , historia , nada de eso . La derecha esta a robar y a no trabajar y la izquierda es demasiado infantil y demasiado acomplejada(al PSOE le coloco en la derecha)