Cristina Fallarás: “Las mujeres han creado una memoria colectiva que no existía sobre la violencia machista”

El origen de Ahora contamos nosotras, el ensayo que ha publicado recientemente la periodista y escritora Cristina Fallarás, tiene una fecha concreta: El 26 de abril de 2018. Ese día se conoció el primer fallo del juicio de “la manada”. “Tras el enfado y la incredulidad, pensé en por qué estaba pasando esto”, recuerda más de un año después la autora de este texto urgente y directo que publica Anagrama en su colección nuevos cuadernos Anagrama. “Lo que está pasando es que a la víctima no la creen. ¿Y por qué no la creen? Porque pueden no creerla. ¿Y por qué pueden no creerla? Porque no lo hemos contado. Todo se había contado como una abstracción periodística”, explica.

Un tuit de Fallarás, acompañado del hashtag #cuéntalo, provocó una reacción inesperada ese mismo día. “Nos han hurtado un relato, el relato de las agresiones que estamos sufriendo. Esa misma noche había cien mujeres contándolo. Al día siguiente eran miles y al cabo de diez días eran tres millones las mujeres que habían participado, lo que evidencia que tenían mucha necesidad de contarlo”.

Ahora contamos nosotras es el relato de esa reacción, de los testimonios de millones de mujeres que quisieron contar en primera persona los maltratos y agresiones que habían sufrido, al mismo tiempo que la reflexión sobre las causas de la violencia machista y la manera en la que se ha presentado en los medios de comunicación. “No es la primera vez que nos tocan una teta. No es la primera vez que nos imponen una felación. No es la primera vez que un padre viola a su hija”, enumera Fallarás. “Todo eso pasaba siempre, constantemente. ¿Por qué ahora nos hemos sorprendido, a raíz de #cuéntalo o #metoo? Lo que ha pasado es que antes no se contaba, y no se contaba por la construcción de los medios de comunicación”.

En la creación de esa memoria colectiva, armada con los testimonios de cada una de las mujeres que contaron su experiencia en #cuéntalo, tuvo mucho que ver que se hiciese desde una herramienta como Twitter, pero eso también acarreaba otro tipo de peligros. “Días después pensé, ‘Ostras, Fallarás, eres una inconsciente’. Has lanzando a todas esas mujeres a hablar de su dolor en una plataforma privada y, como es privada puede hacerlo desaparecer o puede utilizarlo para lo que quiera”, cuenta la autora. “Pensé que eso había que rescatarlo. Una periodista catalana, Carme Peiró, me contó que había dos archiveros que habían rescatado poco a poco las millones de acciones que habían hecho las mujeres en torno a #cuéntalo”. De todo ello habla en esta entrevista en vídeo que puedes ver a continuación.

La opinión de los usuarios

8 Opiniones

25 octubre 2019

Está mujer es un surtidor inagotable de tonterías y falta de criterio.

23 octubre 2019

No se lee bien el artículo de Fallarás.
Les ruego lo rectifiquen.

Lourdes Lecea

22 octubre 2019

Para que pedís nuestra opinión si borráis los comentarios que disienten?

22 octubre 2019

Test

22 octubre 2019

La violencia la sufren hombres y mujeres, de los 300 asesinatos cometidos el año pasado, 250 asesinados eran hombres. Y no sirve la excusa de decir que sus asesinos también lo eran, es como justificar el asesinato de alguien por una persona de su mismo sexo, o como decir que los negros muertos en Estados Unidos no cuentan si fueron asesinados por negros.

ab

aboloca 22 octubre 2019

Estas feminazis misándricas predican con su catecismo androfóbico.
Protegidas económicamente como un chiringuito mas, viviendo en plan parásitas para tener mas tiempo para destruir la sociedad y la familia..... están llenas de veneno y de odio, vomitando bilis negras, sobre todo lo que se mueve a su alrededor y que huela a hombre.

22 octubre 2019

Se puede mejorar mucho la redacción del titular. ¿Qué es lo que no existía, la violencia machista o una memoria colectiva?

ab

aboloca 22 octubre 2019

Me siento discriminado en mi pais por la dictadura de la secta-femi-nazi-comunistoide, cuyo único objetivo es exterminar el género masculino, humillarlo, esclavizarlo......
 En connivencia con las autoridades feminazis de turno empujadas por los problemas mentales sicopatológicos en los que están instaladas desde que la frustración en sus vidas se apoderó de ellas y por supuesto subvencionada la "secta" con dinero público.