Del autor directamente al lector: el auge de la autoedición en España

Un aspirante a escritor termina su primera obra. El itinerario tradicional en ese momento, si no tiene contactos editoriales ni agente literario, pasa inevitablemente por enviar su manuscrito a distintos sellos. En ese proceso, lo habitual es encontrarse algunas negativas educadas, bastantes silencios y quizás, solo quizás, el interés de algún editor. Paralelamente a ese camino, la autoedición ha ido abriéndose paso en los últimos años como una alternativa que primero despertaba recelos, después de instauraba como alternativa y, ahora, rivaliza con las editoriales tradicionales. Hemos invitado a los responsables de cinco plataformas y servicios de autoedición a charlar sobre el crecimiento de este fenómeno y analizar de qué manera se han cambiado las reglas del juego editorial en nuestro país.

“Todos los escritores, entre los que me incluyo, hemos soñado con que bastaba con escribir un libro y enviarlo a una editorial”, explica Merche González, directora de Punto Rojo Libros, editorial especializada en autoedición. “A partir de ahí, el escritor se sentaba de nuevo a escribir y la editorial hacia las labores de producción, publicación, venta y promoción de los libros. Pero la edición tradicional, hasta ahora inaccesible para una inmensa mayoría, está muriendo. Los editores optan por la autoedición para no caer en riesgo de arruinarse en un país donde cada vez se publica más y se lee menos. Además, algunos escritores, incluso consagrados, están empezando a autopublicar sus obras”, añade.

Esta situación no era ni mucho menos similar hace una década, como explica Sergio Mejías, director de Bubok: “Nosotros llevamos doce años como abanderados de la autoedición en España, durante este tiempo hemos visto muchos cambios. Si en 2008 era una mera plataforma que permitía una relación autor-imprenta, en 2020 es una editorial que ha conseguido el depósito legal para la autoedición, distribución física y digital… El sector ha cambiado, la autoedición es ahora una gestión del proyecto editorial donde el autor tiene una importancia mayor, tiene más decisión y control de su proyecto y es apoyado por la editorial para conseguir sus objetivos”.

«Un autor no puede ser maquetador, diseñador, corrector, distribuidor, experto en marketing…»

Alberto Cerezuela

El poder que ejerce un autor que opta por la autoedición es uno de los puntos que también resalta Alberto Cerezuela, director de Círculo Rojo. “La autoedición ha existido desde siempre. Antes consistía en ir a la imprenta y hacerte tú mismo los ejemplares”, recuerda. El auge de este sector se basa, como nos explica, en dar los servicios que normalmente ofrece una editorial tradicional, pero eliminando el filtro que ejercen sobre las obras que ven o no la luz. “El secreto fue poner un profesional de cada aspecto de la edición de un libro a disposición del escritor que quisiera autoeditarse. Un autor no puede ser maquetador, diseñador, corrector, distribuidor, experto en marketing… Para eso necesita el respaldo de una editorial que le ofrezca esos servicios”.

Un ejemplo de este cambio lo encontramos en las grandes tiendas de libros. “En los inicios era impensable que las grandes superficies dispusieran de presentaciones de libros autoeditados”, explica Luis Muñoz, director de Letrame. “Actualmente, y con la dificultad que supone encontrar fechas disponibles en lugares con tantas solicitudes, realizamos alrededor de 200 presentaciones anuales en dichas superficies y participamos activamente en las mejores Ferias del Libro de España. El gran problema radicaba en que el sector contaba con productos defectuosos: faltas de ortografía, escasa calidad en el contenido… Esto ha avanzado hasta un punto en el que las editoriales de autoedición más avanzadas cuidan al máximo los pequeños detalles y la calidad de sus servicios.

«En los inicios era impensable que las grandes superficies dispusieran de presentaciones de libros autoeditados»

Luis Muñoz

Hay otro aspecto fundamental relacionado con el auge de la autoedición: la venta online. Ana Nieto es la fundadora de Triunfa con tu libro, empresa que asesora a autores y ofrece servicios de autoedición teniendo muy en cuenta la venta en las principales plataformas de Internet. “Hay un incremento permanente y notable de más libros que se autopublican y, por otro lado, mucha más venta de libros a través de Internet”, explica. “La evolución es muy creciente, tanto por autores que no pueden publicar con editoriales, o lo ven muy difícil, o autores que han publicado ya con editoriales y ahora se autopublican”.

Cambio de paradigma

La eliminación de ese criterio editorial, ese filtro que determinaba qué era apto para la publicación y qué no, es a la vez la clave del éxito y la principal fuente de recelo ante el auge de la autoedición. “Por parte del público la aceptación es total. Si el texto es interesante para el lector le es indiferente el sello editorial que hay detrás”, explica Mejías. Muy distinta es la percepción entre el sector editorial en su expresión más amplia. “Ha costado y se han tenido que luchar muchas posiciones para poder competir en igualdad de condiciones, pero a día de hoy los principales sellos tienen su línea de autoedición y buscan continuamente en plataformas como Bubok, Wattpad o Amazon nuevos autores con posibilidades de comercialización”.

Para ese cambio, una de las claves ha sido la profesionalización. “En los inicios de la autoedición, el sector era muy arcaico, por así decirlo, puesto que era un sector inaccesible por sus altos precios y muy pobre en los servicios ofertados”, recuerda Luis Muñoz, de Letrame. “Con el desarrollo que se ha vivido en los últimos años en nuestro sector han ido surgiendo nuevas compañías, lo que permite al autor poder comparar precios y servicios entre varias opciones. La venta de libros en los inicios también era más informal y requería una mayor implicación por parte del escritor. Con el desarrollo que ha vivido desde entonces, un autor español, por ejemplo, puede vender su libro, tanto en formato físico como electrónico, en cualquier país de habla hispana sin necesidad de moverse de casa”.

«Poco a poco el autor va asimilando que no es suficiente con haber escrito un libro»

Merche González

Este desarrollo también tiene otros efectos en la figura del autor, que asume otras responsabilidades más allá del puramente creativo. “Poco a poco el autor va asimilando que no es suficiente con haber escrito un libro, pero le cuesta”, señala Merche González de Punto Rojo. “Muchos se enfadan cuando se les pasa un presupuesto de autoedición porque piensan que ellos ya hicieron su trabajo al escribirlo y que la editorial se hará de oro con solo publicarlo. Esto se convierte en una utopía que sería necesario combatir”.

Del anonimato a las listas de ventas

En 2014, un entonces desconocido Javier Castillo recurrió a la autoedición, poniendo a la venta su novela El día que se perdió la cordura en una conocida plataforma de venta. Seis años después es uno de los autores españoles que despacha un mayor número de copias y ha publicado cuatro novelas, ahora con el respaldo de una editorial. Es quizás el caso más visible de como un autor que pasa por la autoedición para hacerse un nombre y firmar con una editorial que trabaja a la manera tradicional, pero no el único.

“También, hemos visto casos en la dirección opuesta”, recalca Luis Muñoz, de Letrame. “Hay grandes escritores de renombre en el universo literario que han visto en la autoedición una oportunidad de conseguir los beneficios que realmente merecen por su trabajo. No es lo mismo ganar un 7% o 10%, en el mejor de los casos, que obtener un beneficio de hasta 10 euros netos por cada libro vendido, el control total de todo su stock y la seguridad de mantener los derechos de autor de su obra. Sí es cierto que el autor novel prioriza, sin tener toda la información en cuenta, el sueño de ver su libro publicado con grandes marcas de edición tradicionales. Pero, para tener una amplia visión de la cuestión se debe tener en cuenta la opinión de escritores que hayan vivido las dos experiencias”.

“Para algunos, aunque cada vez menos, existe esa idea de que lograr el éxito es terminar siendo fichado por una editorial tradicional”, admite Sergio Mejías, de Bubok. “Pero aquellos que ven las ventajas que aporta controlar tu proyecto y sacar el máximo partido continúan autoeditándose con ventajas como liquidaciones mensuales y transparentes, ser parte del plan de marketing, tener tu libro siempre vivo…”. Ese cambio de mentalidad de lo que implica ser un autor va calando, pese a la resistencia de muchos de ellos. “El escritor es un emprendedor”, destaca Merche González, de Punto Rojo. “Entiendo que cueste menos pensar en lo idílico, pero la realidad es la que es y tiene un sentido cuando somos capaces de entender que el editor trabaja para los escritores y no al revés, si bien es cierto que sin escritores no habría editores”.

“Cuando el autor tiene cierta experiencia empieza a plantearse si es mejor autopublicarse»

Ana Nieto

Ana Nieto, de Triunfa con tu libro, también trabaja con autores que han pasado por la editorial tradicional y han optado por pasarse a la autoedición. “Cuando ya tienen cierta experiencia, empiezan a plantearse si es mejor autopublicarse o dejarlo en manos de una editorial. Autopublicarse tiene distintas ventajas: cobran más porque los royalties son mayores, cobran antes, se publica inmediatamente, publican en todo el mundo a través de la venta online, tienen más control…”.

¿Hacia un futuro con más autoedición?

“Estamos solo al principio del fenómeno”, asegura tajante Sergio Mejías. “Cada día la calidad de los textos es mayor, el público apuesta más por autores noveles y las posibilidades de distribución, unidas a las nuevas tecnologías, nos dan una posibilidad de lectores mundial”. De la misma forma, Alberto Cerezuela apunta en la misma dirección: “Creo que gran parte del futuro de la edición en España pasa por la autoedición, la reducción de stock y la oportunidad para todo el mundo que quiera publicar. Será el público quien decida qué comprar y qué no. Por suerte, parece que el sector se está dando cuenta y está dejando atrás los anclajes del pasado. Ya son pocas las librerías que no aceptan libros autoeditados y prácticamente todas las ferias del libro importantes nos acogen”.

“Tengamos en cuenta que la autoedición siempre ha existido”, apunta Merche González. “Los grandes autores tuvieron que autopublicarse antes de que las editoriales tradicionales se ‘pelearan’ por la compra de sus derechos de autor. Pero es que además, esas grandes editoriales ya están apostando por la autoedición. La autoedición es el futuro para los escritores que quieran dar a conocer sus obras. Lo importante es conocer sus ventajas y saber elegir la editorial adecuada, que ofrezca servicios de calidad y se involucre en la venta y promoción de su catálogo de autores”.

El público, al fin y al cabo, tendrá el papel decisivo. “Creo que el sector va a ir a más, esa es la sensación en el mercado y las editoriales que lo saben. Pero los que van a triunfar en la autoedición serán los libros buenos. Eso sí, el autor se tiene que poner un poco las pilas y encargarse de la promoción. Esto ya no es como antes, cuando se podían dedicar solo a escribir”.

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