Diálogos sobre Cultura y Ciencia de la Depresión

Sergio del Molino y Carlos Mur
Sergio del Molino y Carlos Mur

En el mes de octubre se llevan a cabo en Europa actividades que buscan crear conciencia sobre la depresión y sobre la importancia de eliminar estigmas que dificultan el adecuado control de uno de los problemas de salud mental más frecuentes. Con ese motivo, Librotea y Janssen presentan el primer capítulo de una serie de Diálogos sobre Cultura y Ciencia de la Depresión.

La depresión, como todo lo relacionado con la salud mental, ha sido un tema tabú en casi todas las áreas de la sociedad. La literatura, siempre dispuesta a profundizar en los terrenos más recónditos de nuestra mente, tampoco ha sido ajena a ese pudor a tratar un tema que se ha considerado durante demasiado tiempo como algo que había que guardarse para uno mismo. El estigma asociado a la depresión, aunque roto por algunos autores, siempre ha estado presente.

Sólo en los últimos años hemos visto cómo esas líneas rojas se van desdibujando en todos los aspectos de nuestra sociedad y nuestra cultura, a la vez que organizaciones como la OMS desarrollan campañas de concienciación que animan a que estas enfermedades estén en la conversación pública. Porque la normalización es el primer paso para la curación de una enfermedad que afecta a más de 1.600.000 personas en España en la actualidad.

De la relación entre depresión y literatura hablaron en este encuentro el escritor Sergio del Molino y Carlos Mur, Doctor en Medicina y Cirugía por la Universidad de Zaragoza y especialista en Psiquiatría. El primero exploró en una de sus obras más conocidas, La hora violeta, el dolor que supone la pérdida de un hijo al poco tiempo de nacer, un libro que confiesa pensaba que iba a provocar rechazo entre los lectores y que, paradójicamente, le acercó a muchos de ellos. “Me hicieron llegar una lectura que no me esperaba, que se sentían comprendidos”, explica Del Molino en la charla. “Al leer el libro se sentían comprendidos, identificados, y a partir de ahí empezaban a reaccionar”.

Ese caso ejemplifica esa barrera social que se va rompiendo en torno a la depresión, y en el que la literatura también está jugando un papel importante. “Creo que estamos presenciando un cambio cultural en la literatura en los últimos años”, cuenta del Molino. “Han salido unos cuantos libros que eran impensables hace un tiempo, porque han roto una barrera del pudor”, explica, citando a Ordesa de Manuel Vilas como un ejemplo claro.

En este cambio de paradigma, Carlos Mur aprecia un proceso de normalización. “Esto nos iguala a literaturas de otros países en los que sí ha estado presente, en la literatura anglosajona, alemana, la francesa… Hay que percibirlo con satisfacción, el hecho que se pueda normalizar una emoción tan honda, tan profunda, y que haya curiosidad por explorar las emociones negativas de otros a través de la literatura”, añade.

Sobre esta relación entre la depresión y la literatura, como puede ayudarnos el hecho de que sea un tema que se trate con normalidad en nuestra cultura y nuestra sociedad, y cómo es posible normalizar este tipo de enfermedades a través de la lectura de las experiencias de otras personas, hablaron en profundidad del Molino y Mur en este encuentro.

La opinión de los usuarios

2 Opiniones

ma

maelstrom 15 octubre 2019

Hola de nuevo.
Muy interesante la cuestión de la relación entre la depresión y la literatura. Ya era hora de que en España se empezase a normalizar una enfermedad tan cruel como devastadora...
Un saludo desde Oviedo.

bi

biruto 10 octubre 2019

Un indicador muy claro de la depresión es la idea reiterativa de suicídio, creo que viene muy marcado por los abusos y falta de respeto que haya podido sufrir en la primera quincena de la vida, las emociones se alteran y el cuerpo se despista dando respuestas anómalas ante ciertas circunstancias que debieran de pasar inadvertidas o al menos no intoxicar el cuerpo con respuestas desfasadas, posiblemente la falta de autoestima sea una constante.