Elvira Lindo: “Los libros que te marcan tienen que hacerte sentir ante un abismo”

“Llevo preparándome para escribir este libro toda la vida”, afirma Elvira Lindo en las notas promocionales de A corazón abierto, algo tan cierto como que sus lectores llevaban casi una década esperándolo. Esos diez años son los que separan a esta obra de Lo que me queda por vivir, su anterior novela, pese a que durante ese tiempo haya publicado otros títulos basados en sus experiencias en Nueva York (Lugares que no quiero compartir con nadie) o recopilaciones de artículos como Tinto de verano. Por eso la inmersión en su pasado, en su infancia pero, sobre todo, en la vida de sus padres viene precedida de ese aura de obras especiales, de esa especie que dejan huella incluso dentro de una carrera como la suya.

“En principio yo quería escribir un libro sobre mi padre, una persona que marcó mi vida y la de mis hermanos”, nos cuenta Lindo en esta entrevista en vídeo. Sin embargo, a medida que se sumergía en esa figura, justo después de haber fallecido, su idea fue mutando. “De pronto me pareció interesante que apareciera mi madre, porque era su contrapunto. Empecé a indagar en cartas, en fotos… y buceando en ese álbum familiar aparecieron ellos, en las fotos juveniles, queriéndose, con una naturalidad que no parecía de los años 50. Muy abrazados, muy alegres, riéndose. Entonces pensé que eso era lo realmente interesante, lo que era un reto para mí”.

A corazón abierto se plantea, por tanto, como un libro de memorias en el que el foco no lo tiene la narradora, sino sus progenitores. Un ejercicio para el que Lindo ha tenido que recurrir a distintos puntos de vista. “Nosotros éramos personajes secundarios en esa historia de amor que prevaleció durante mucho tiempo”, explica. “Yo tuve la sensación de asistir a una vida que se me ocultaba y que yo intuía muy íntima. De pronto se cerraba una puerta y tú te quedabas fuera. Yo los miraba con mucha atención, los observaba, y el libro está hecho con esas observaciones, con mis recuerdos, con los recuerdos de mis hermanos y del material gráfico tan bonito que se tenía en esa época. También he tenido que fabular. De la mezcla de todo eso nace el libro, pero sobre todo hay una verdad, el amor que ellos se tuvieron”.

Una de las claves de A corazón abierto se encuentra, por tanto, en la manera en la que se analizan a unas figuras tan fundamentales en su propia vida, encontrando el punto de equilibrio entre el amor y el análisis. Por ello, no se evitan los temas negativos, como los celos, tan presentes en la relación de sus padres. “Eran dos personas celosas, de caracteres muy distintos, y además en una sociedad en la que la palabra del hombre valía más que la de la mujer, y eso creo que nos hizo celosos a todos, fue una especie de contagio”, asegura. “Los celos estuvieron muy presentes en nuestra vida. El hecho de que mi padre quisiese ser el centro de la vida de mi madre estaba muy presente. El hecho de que mi madre pensara que le fastidiase cualquier mujer que se acercase a mi padre era algo que yo también notaba. Me ha parecido de alguna manera generoso con ellos abordarlos desde este punto de vista, verlos por primera vez tal y como eran antes de que nosotros apareciésemos en este mundo”.

Independientemente del relato personal, A corazón abierto también se puede leer como el homenaje a una generación, la nacida en la posguerra, que Lindo considera un tanto maltratada en la literatura reciente. “Mi generación ha puesto mucho el foco en nuestra propia juventud”, afirma. “Es como si España se hubiese llenado de repente de jóvenes modernos, heroicos y transgresores. Poner el foco en nuestra propia juventud hizo que desatendiéramos a los que habían venido antes que nosotros, una generación que quizás a nosotros no nos parecía ni épica ni heroica, porque eran los niños de la guerra que habían vivido la larguísima posguerra en la España de Franco. Mientras que teníamos fascinación por los que había luchado la guerra y los que se habían ido al exilio, nuestros padres nos parecían personas acomodadas, y es una generación que hay que contar”.

Para terminar esta charla con Lindo, ella misma nos habló de algunas de las obras que le han influido para escribir A corazón abierto. Como ella misma indica, “los libros que te marcan tienen que hacerte sentir ante un abismo”. Consulta su selección a continuación.

La opinión de los usuarios

5 Opiniones

ma

marieta33 28 marzo 2020

Esta señora escribe bien para niños y poco más. Increíble que se hable tanto de ella en este periódico

em

emanuelbago 14 marzo 2020

Los libros que te marcan, de verdad, si tienes suficiente sensibilidad, te trastornan. Elvira cuentanos tu vida o cuentanos lo que quieras porque lo haces tan bien que se disfrutan a más no poder

sa

sacamanpoliman 13 marzo 2020

No, señora; los libros que te marcan tienen que haberte dejado una grata sensación y un buen sabor de boca.

za

zapatones_hortaleza 13 marzo 2020

Lo de esta señora en este periódico es ya de sobredosis. Aparece por todas partes. Por favor, no nos cuente su vida.

bo

bobisandrea 13 marzo 2020

zzzzzzzzzzzzzzzzzz