Entrevista con Jesús Maeso de la Torre, autor de 'Oleum'

Esta semana charlamos con Jesús Maeso de la Torre, autor de Oleum. Esta fantástica novela histórica editada por HarperCollins Ibérica nos hará viajar al pasado. Desde la Jerusalén de Poncio Pilatos a los grandes olivares de la Bética pasando por Corinto, la fastuosa Roma imperial e incluso la fascinante Alejandría, acompañaremos al joven Ezra en sus desventuras.

¿De dónde surgió la idea de centrar esta novela en el Jerusalén, Roma y Andalucía del siglo I? ¿Por qué esa época en concreto?

El aceite pertenece a mis raíces e infancia. Formaba parte de mi vida cotidiana y cada vez que me adentraba en la historia profunda de Roma, percibía que el aceite aparece en todos los aspectos religiosos, culturales y cotidianos de su vida y por extensión en todo el Mediterráneo, donde se hallaban esos emporios productivos y que la Bética, la provincia predilecta de Roma, poseía una importancia comercial extraordinaria en el Imperio. Era un buen motivo para adentrarse en este aspecto de la vida romana y mediterránea, con un sesgo hispano.

Ezra ben Fazael Eleazar se ve enfrentado a los poderes fácticos de la época. ¿Cómo era la organización social de esa época, y en qué se puede parecer a la de nuestros días?

Las dos facciones dominantes en Israel, y por ende en el Templo, eran los saduceos y los fariseos. Los primeros, en connivencia con los romanos, dirigían la vida económica y religiosa del santuario y los fariseos-“Los apartados”, o “los puros”, el Sanedrín, o sea, el Consejo de Ancianos y sus enfrentamientos eran notables. Todo sacerdote o escriba judío, también tenía un oficio manual, y la familia Eleazar era la encargada de preparar el óleo sagrado que se empleaba en el Templo de Jerusalén, con el que hubiere que ungir la cabeza del Mesías, si aparecía, y el que se empleaba en la Fiesta de la Expiación y alentaba el Candelabro de los Siete Brazos. Se trataba de un honor inmenso para un judío.

El aceite es el hilo conductor de las peripecias de Eleazar. Además del valor que tenía en la época, ¿es un símbolo que une todas las civilizaciones y lugares que se reflejan en la novela?

Para un jiennense, andaluz, español y de cultura mediterránea, el aceite es el símbolo por antonomasia de la primera gran civilización de la humanidad, unido al símbolo de la paz: el olivo. Estaba presente en su vida culinaria, en los ungüentos, en los jabones, en los perfumes, en la iluminación de los templos paganos e iglesias, en la unción de los enfermos y moribundos, en la consagración de sacerdotes y obispos y también en la iluminación de las casas, hasta el siglo pasado. En mi infancia era el remedio que curaba heridas y quemaduras. Y los romanos, que habían cimentado un comercio universal con el aceite de la Bética, lo exportaban a todo el mundo conocido. Y los peritos de ese cultivo en Roma, eran los “Olearii”(Los entendidos en el aceite), como es el principal personaje de la novela.

¿Cómo ha sido el proceso de documentación que ha seguido para esta obra?

Es mi tercera novela ambientada en la antigua Roma, y no ha cambiado mi forma de novelar aquel tiempo con ésta. Me muevo con notable soltura en esta época. Tengo la experiencia de “El auriga de Hispania” y “Las lágrimas de Julio César”. Mucha de aquella arqueología histórica me ha servido para construir “Oleum”y describir su vida cotidiana y su pensamiento, aunque también aparecen otras geografías humanas. Estuve en Roma y Alejandría, para captar olores, paisajes y visitar varias bibliotecas.

La novela histórica, además de transportarnos a épocas remotas, nos explica mucho de cómo somos y de dónde venimos. ¿Qué aspectos sociales, culturales o políticos podemos reconocer como heredados del Imperio Romano?

A mis alumnos de la Universidad de Mayores, suelo decirles: “Los españoles somos fundamentalmente romanos-derecho romano, idioma, costumbres, construcciones, carácter, religión, gastronomía, modos de vivir- y no podemos escindir nuestra historia de la suya. Cuando España conquista el Nuevo Mundo, lo que hace realmente es extender los valores del Imperio Romano hacia Occidente. Esta es una novela histórica, de amores irredentos, esclavitud, viajes, comercio y también de misterios, sobre el robo de remesas de aceite y de experiencias inolvidables en todo el Mediterráneo: Corinto, Cesárea, Jerusalén y Alejandría, y sobre todo de Roma, y de su mundo.

La novela histórica es un género que siempre ha sido muy apreciado, pero en los últimos años vemos cómo hay un interés creciente por él. ¿A qué cree que se debe este auge?

La historia nunca no la explicaron convenientemente y la novela histórica ha cubierto ese vacío, creando un verdadero renacimiento cultural. El lector asiduo ha comprobado la excelencia de la historia de su nación, que ignoraba, y comprueba que España se halla a la cabeza de las civilizaciones europeas, y además que la Leyenda Negra, ya no es creíble, ni tampoco asumible. Este género, bien construido y novelado, nos incita a la reflexión, nos complace, nos traslada a mundos fascinantes e ignorados y nos emociona.

La opinión de los usuarios

2 Opiniones

fr

frida 06 julio 2020

Me encanta Jesus Maeso, es muy muy agradable leerlo
Comparto su opinión q no nos explicaron bien la historia

fr

frida 06 julio 2020

Me encanta Jesus Maeso, es muy muy agradable leerlo
Comparto su opinión q no nos explicaron bien la historia

cerrar

Suscríbete a nuestra Newsletter Recibe nuestras recomendaciones semanales