Fernando Savater: “Yo ya no estoy vivo, soy un superviviente nada más”

Fernando Savater no tenía pensado publicar ningún libro más. Así lo había manifestado, y solo un acontecimiento decisivo le ha hecho cambiar de opinión. “Cerrar la tienda sin decir una palabra sobre lo más importante que me ha ocurrido en la vida, que ha sido conocerla y perderla, no me parecía leal”, nos explica en esta entrevista con motivo de su publicación. El filósofo, ensayista y escritor se refiere, claro, a Sara Torres, su compañera durante 35 años, cuya pérdida está en el origen de La peor parte, unas “memorias de amor”, como reza su subtítulo con el que ha decidido romper ese silencio editorial.

Ante el lector, Savater lanza una advertencia crucial para entender qué es esta La peor parte. “Este libro no trata de mis penas, no soy tan egocéntrico para suponer que el mundo está pendiente de si estoy alegre o estoy triste. La pérdida es el inicio, pero el libro trata de ella, de su vida, de que fue una figura extraordinaria. Se suele decir, con razón, que todos los seres humanos son irrepetibles, pero a ella se le notaba más”, explica. En La peor parte, Savater quiere transmitir al lector la vida de Sara, “hecha de privaciones, de lucha, de energía, de coraje… de manera que los que la conocieron la echen un poco de menos conmigo, y los que no la conocieron sientan no haberla conocido”.

Pese a ser un canto al amor y a la vida compartida, un libro como La peor parte le supuso al autor colocarse en una situación inevitablemente dolorosa.“Mientras lo escribía me parecía que todavía podía hacer algo por ella. En el fondo, lo radicalmente importante del amor es que da un sentido a tu vida. Mientras lo escribía pensaba que era una especie de conjuro mágico que la iba a traer otra vez a mi lado, pero luego te das cuenta de que es un libro como cualquier otro y no remedia lo importante.

Con La peor parte, esta vez sí, Savater cierra la tienda. “Yo ya no estoy vivo, en el sentido que lo estaba, soy un superviviente nada más. Te das cuenta de que sobrevivir no es lo mismo que vivir. Ya no es el momento de impulso que tenía antes”. Por eso, sus lectores no deben esperar futuros títulos en las librerías. “Puedo hacer un articulito a la semana en el periódico, pero un libro, planearlo, hacer un proyecto… eso ya no tengo fuerzas. Y no tengo fuerzas por una razón: creo que ya no soy capaz de escribir un libro mejor que este, y para escribir otros peores ya están los demás”, concluye.

La opinión de los usuarios

11 Opiniones

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vasco2019 10 diciembre 2019

Lo conocí en la feria del libro en Madrid, en 2017. Él estaba solo en el stand de El País y charlamos muy brevemente, percibí su voz quebrada. Su mirada, que hasta hoy recuerdo, lo decía todo. Mi saludo y respeto desde el otro lado del mundo, espero que siga escribiendo.

ma

maelstrom 15 octubre 2019

Hola.
No lo he leído, pero me parece un homenaje muy bonito por parte de Savater hacia la que fue su esposa, Sara Torres, y seguro que muy merecido. Ojalá todo el mundo, tanto hombres como mujeres, amase así. Otro gallo cantaría y de qué modo. Un ejemplo Savater del que muchos deberían copiar.
Un saludo desde Oviedo

10 octubre 2019

Este exnoprofesor mío, le habían expulsado junto a Sacaba, Solís y otros, podía aprender algo de lógica y semántica. Todos los no muertos están vivos. Pero claro, él es un vivo.

10 octubre 2019

Un drama. Como otros muchos millones peores que los del Sr. Sabater.. Ya lo dice el refrán: no somos nadie....

10 octubre 2019

Es un libro que estremece y emociona hasta las lagrimas. Es un libro , como siempre , muy bien escrito con su inconfundible estilo . Es un libro del que Sara seguro que le decía " te has esmerado, Fernan , por que la ocasión lo merecía". Es un libro que los "savatinos" lamentamos el motivo de su escritura y celebramos como un regalo del cielo. Es un libro que bien puede cerrar tan generosa, educativa y aleccionadora carrera. Lloramos lo uno y lo otro y nos alegramos de haber compartido parte de su vida y de su ejemplo.

10 octubre 2019

Recuerdo que cuando leí "Señora de rojo sobre fondo gris" de Delibes que, por lo que dice Savater, debe tener un planteamiento similar a su libro, me pareció uno de los libros mas enternecedores que he leído, y de los que mas me han impresionado de su autor. Relatar un amor verdadero tan profundo es siempre interesante. Felicidades a Savater por hacer algo así.

09 octubre 2019

Admirado Fernando:
no olvides nunca que tus lectores te necesitamos.


Pese a tu tristeza, hay muchas cosas en la vida que se pueden hacer y por las que merece la pena vivir.

09 octubre 2019

Pues sinceramente, a la señora no le gustaría nada oírte decir, yo ya no estoy vivo.Entiendo el sentimiento, pero uno tiene que salir adelante y vivir de la forma más feliz posible, porque así es como les gustaría vernos. Con ello no traicionamos su memoria ni nada por el estilo, lo que hacemos es honrarla.Cuesta sí, cada día, pero hay que hacerlo por ellos y por nosotros.Así pues hay que vivir haciendo lo que le guste y si le parece que su vida no tiene ya sentido,busque uno,porque hay mucha gente, que se alimenta de los libros que usted escribe y otros muchos que de seguro necesitan escuchar sus historias.Las letras no deben perderse al igual que las historias, mi primer libro lo leí junto a mi padre, empezó con un había una vez..., nunca lo olvidaré,aprendía leer así.Por ello le digo que si sabe escribir, utilícelo para desahogarse o para contar experiencia o para lo que quiera, pero los libros, las historias son parte de nuestra vida, de quienes somos y quienes seremos.Siga escribiendo si le hace feliz y sino lo que sienta que le llene, ese es mi humilde consejo.

pe

perkins 09 octubre 2019

Un duelo muy difícil no siempre es el final, el mundo puede volver a abrirse y mostrarse nuevamente con sus relieves de dolor y alegría. El impulso de vivir y sentirse vivo de nuevo es una posibilidad que no se puede descartar mientras haya vida, por muy oscuro y penoso que se vea el presente. No pretendo consolar - algo que el que está inmerso en estos procesos desprecia y anhela de forma ambivalente- me limito a revelar una constatación de muchos años de experiencia.

09 octubre 2019

Yo no estoy vivo tampoco.

09 octubre 2019

Comprendo al señor Sabater. cuando conocí a mi pareja allá por 1966, yo era un joven promiscuo que iba de flor en flor, incapaz se sentimiento amoroso alguno. Mi pareja puso tanto empeño y tanta tenacidad que muy pronto me volví adicto a ella, y supe que si algún día me faltara yo sería como un wagón de un tren sin locomotora, quedaría estancado. Despues de 25 años de vida juntos se murió. Sigo estancado despues de 25 años solo por la incapacidad de amar. Sobrevivo