Jesús Viñuales: "Es imposible pasar al No-ahoramismo, simplemente, porque no existe"

Charlamos con el filósofo y yogui ,Jesús Viñuales, sobre su libro Ahoramismo eterno, editado por Círculo Rojo.

¿Cómo se conecta, al menos en su caso, el estudio de la filosofía clásica con la práctica del yoga?

Pienso que la práctica mantenida del yoga es mejoradora de cualquier actividad manual o mental que realice la persona yogui.

Los asanas o posturas físicas determinadas que proporciona el Hatha-Yoga generan descanso profundo, fortalecedor de la maquinaria cardiaca del practicante de dichas posturas. Las más emblemáticas de esta disciplina físico-mental son: posturas invertidas (shirshasana, sarvangasana…), posturas de meditación (padmasana, vajrasana…), postura de relajación general consciente, en decúbito supino (savasana).

Tal fortalecimiento cardiaco va a ocasionar una mayor coherencia y una mayor apertura del pensamiento de la persona practicante, con razonamientos sorprendentes, sólidos, en los temas de la vida diaria, a nivel personal y a nivel convivencial.

Y lo mismo ocurre en cuanto a los temas filosóficos planteados o estudiados, que no dejan de ganar en calidad y en precisión regeneradora.

En el apartado Fundamentos Filológicos de mi obra, y a modo de ejemplo, podemos ver cómo la influencia de la práctica del yoga (en mi caso) hace que sean mejorados con mucho los planteamientos aristotélicos, como consecuencia del surgir de mis irrefutables teorías psico-filosóficas AHORAMISMO ETERNO, ERA CARDIACA EXISTENCIAL y AUTOAFECTIVIDAD EXISTENCIAL, de las cuales se desprende un renovado y moderno concepto del yo existencial: el YO AHORAMÍSMICO, el YO AHORAMÍSMICO ETERNO, en oposición al concepto obsoleto religioso del ser humano, condicionado por viles bulos, viles engaños y viles mentiras: Dios, Cristo, Amor Divino, Vírgen, Salvación y muchísimos más que vilmente amparan los miserables planteamientos religiosísticos.

¿Cómo y cuándo empezó a practicar yoga? ¿Qué beneficios, físicos y mentales, cree que aporta a quien lo practica?

Al perder mi puesto de trabajo, por desaparición de la empresa en la que realizaba mi actividad laboral, se me presentó la ocasión de introducirme en el campo del yoga, y de forma fácil me fueron llegando informaciones, libros y amistades que me sirvieron para adentrarme con determinación en tal disciplina.

Así, y con el paso del tiempo, mis aspiraciones personales sufrieron un cambio radical, cuya renovación fue tomando cuerpo, y ya con una edad cercana a los 40 años, decidí dar curso a algo que no había podido ser satisfecho anteriormente: el deseo de poseer estudios oficiales, los cuales comencé desde los niveles más elementales hasta completar mi licenciatura en la carrera de Filología Española.

A partir de esta culminación universitaria, y con toda la información que fui acumulando de mi propia cosecha a lo largo de los años, me vi en disposición de dar a conocer mi propio pensamiento, traduciéndose todo ello en las obras que he publicado y que posiblemente publique en un futuro próximo.

En conclusión, puedo decir, por propia experiencia, que la práctica del yoga es altamente beneficiosa, tanto a nivel físico como a nivel intelectual y psicológico, pues personalmente me ha proporcionado y me proporciona la grandísima satisfacción de vivir mi propia filosofía de la vida y poder compartir con mis semejantes la plena utilidad de mis propias teorías.

La práctica del yoga, lo reitero, ha sido y es determinante para catapultarme hacia el terreno literario con mis señas personales adquiridas por mi afición a la lectura en general.

Habitualmente, en nuestra sociedad se separan las prácticas físicas de las mentales. ¿Es artificial esa separación?

Por razones organizativas sociales y familiares, la persona debe hacer frente ineludiblemente a sus propias necesidades prioritarias, que no siempre son coincidentes con la integridad existencial de toda su personalidad.

Equilibrar esos desajustes conlleva sacrificios, pero también grandes satisfacciones si se puede atender debidamente a las carencias derivadas del desacoplamiento forzoso en la rutina diaria.

Vivir requiere siempre grandes dosis de paciencia para no crear conflictos o para mitigar o suprimir los que surgen espontáneamente.

Como digo, el ser humano está impulsado para realizar labores productivas social y familiarmente, y a funcionar como una máquina, como un robot, suprimiendo sus necesidades existenciales de saber el sentido de su existencia, el por qué es él, el cómo es él, cuál es su sentido existencial y si tiene sentido que exista. ¿Le debe a alguien su ser, su existencia? ¿Se pertenece a sí mismo? ¿Ha nacido de sí mismo? ¿Nace una única vez? ¿Quién es el dueño de su existencia, de su persona, de su personalidad? ¿Debe tener personalidad? ¿Tiene derecho a disponer de pertenencia de sí mismo? ¿Tiene derecho a pertenecerse? ¿Existe sólo para sufrir? ¿Cuál es su misión existencial? ¿Acaso perpetuar la especie? ¿Adorar al tóxico enjambre de bulo-ísticos dioses? ¿Agrandar el dominio y el poder económico de las mafias religiosas? ¿Se extingue su ser con el final de sus días? ¿Se muere? ¿Existe la religión? ¿Existe el no-espacio? ¿Existe la omnipotencia? ¿Existe el amor divino? ¿Existe la muerte?

Las respuestas a estos interrogantes y a muchísimos más el engañoso, lucrativo y oportunista espejismo religioso NO LAS DA.

Alcanzar un estado en el que nos centremos en el presente, y no pensar en el pasado o en el futuro, es una de las claves del libro. ¿Cómo se puede conseguir llegar a este estado?

Ese estado no hace falta alcanzarlo, pues ya estamos en él, de siempre. Es imposible no estar en ese estado. Solamente requiere darnos cuenta del mismo, el cual no requiere ningún esfuerzo de ningún tipo, ni mucho menos mental. Comprender simplemente, darnos cuenta simplemente de que solamente estamos y solamente podemos estar en el ahoramismo eterno, en el mismo presente de siempre. Por el mero hecho de existir, ya estamos incluidos en ese estado, por derecho propio y ¡ETERNO!

No consiste en no pensar en el pasado ni en el futuro ni en hacer ningún esfuerzo mental para centrarnos en el presente. Sí se puede pensar en las situaciones y en las circunstancias ocurridas y en las situaciones y en las circunstancias que vayan a ocurrir, ¿cómo no?, aunque solamente se puede hacer en y desde el ahoramismo en el que siempre estamos, y no fuera de él.

El recuerdo de algo que ha ocurrido se convierte instantáneamente en recuerdo ahoramísmico, pertenece a nuestra memoria ahoramísmica, pertenece por entero a nuestra memoria ahoramísmica existencial personal.

La idea de presente se nos escapa de las manos, pero la noción de ahoramismo no se nos escapa de las manos (con lo cual el toro queda bien cogido por los cuernos, si se me permite esta expresión), y es imposible que dicha noción ahoramísmica, en la que siempre estamos, se escape ni se pueda escapar de nuestras manos en ningún momento y en modo alguno.

Existen infinidad de situaciones y de circunstancias existenciales pero una única unidad temporal existencial, un único ahoramismo ETERNO, en el que es imposible entrar y del que es imposible salir. Toda la Existencia está enclaustrada en una única burbuja ahoramísmica, increable e indestruible, en la que, como digo, es imposible entrar y de la que es imposible salir, en modo alguno. Nadie la ha creado y nadie la puede hacer desaparecer.

Y lo mismo ocurre con la SIMISMIDAD de los seres existenciales, increable e indestruible también, que nada ni nadie la puede crear ni nada ni nadie la puede hacer desaparecer.

Como hago constar en mi ensayo literario, todas las cosas, todas las situaciones y todas las circunstancias solamente ocurren en el marco ahoramísmico de la Existencia.

Es imposible pasar al NO-ahoramismo, simplemente porque el no-ahoramismo NO EXISTE.

Religión, amor y muerte son tres conceptos que Vd. rechaza, al menos en cuanto a cómo son concebidos en nuestra tradición cultural y filosófica. ¿Qué otras culturas han concebido estos tres aspectos de una manera más acertada que la occidental?

Religión, amor y muerte son conceptos impuestos a la población humana por la grandísima multitud de religiones o de mafias religiosas existentes en todo el planeta Tierra.

Estos tres conceptos implican afiliación social e incluso política, generalmente, siempre en conexión a dioses o a líderes espirituales endiosizados, apropiados de algún tipo de amor divino, místico, sexual o erótico, o en conexión a miedos divinos: sobre el más allá, sobre la extinción del ser, como castigo por culpas reales o ficticias, como miedo al infierno y al demonio, como liberación de los suplicios de la vida, como opción a la entrada en el Paraíso según criterios divinos, como juicio final…

Si vemos que la omnipotencia no existe, si vemos que no existe ningún tipo de amor divino, si vemos que la Existencia carece de todo sentido de mortalidad (de la falsa palabra “muerte” deriva el falso verbo “matar”, atrozmente utilizado a lo largo de la historia de la Humanidad), no queda mucho margen para pensar que existan o que hayan existido culturas o tradiciones distintas a la cultura occidental basadas en los temas religiosos, amorosos y mortales, y que los hayan concebido más acertadamente que nuestra tradición occidental. Es mi modesta manera de pensar.

Cabe pensar, por otro lado, que cualquier cultura o tradición cultural que no viva o que no haya vivido tales conceptos de una forma sumisa a ellos, pueda alcanzar o haber alcanzado una manera más acertada de existir.

Religión, amor y muerte son conceptos alejados de la naturaleza existencial de los seres, de los individuos humanos. Su uso conlleva desacierto vivencial y cultural en mayor o menor grado, según la matización psico-filosófica con la que se les quiera dorar y edulcorar a dichos conceptos, los cuales son absolutamente incongruentes con el sentido de la Existencia.

La opinión de los usuarios

1 Opinión

lo

lost11 02 julio 2020

Las narraciones generadas en la mente pueden crear un pasado y un futuro, falsos en general, que den sentido a muchas personas. Todo ello nos ha permitido vivir en sociedades de más de 1000 personas. Uno de los hechos que sabemos mediante el empirismo es, por ejemplo, que la deducción es deficiente para generalizar los datos de experimentos con sesgos o condiciones de contorno locales. Las matemáticas que son un ahora continuo, al menos las que hemos desarrollado, ¿son producto de la mente humana o existen per se? Esto no está resuelto. Y Godel demostró la incompletitud de cualquier grupo de axiomas. Es decir sabemos algo pero muy poco, somos ignorantes a los que, en ocasiones. la arrogancia nos lleva a la confusión.

cerrar

Suscríbete a nuestra Newsletter Recibe nuestras recomendaciones semanales