10 autores menores de 30 que sí merecen la pena

Hay una serie de autores jóvenes que pisan fuerte en el nuevo panorama literario. Voces que van a marcar la ficción y la no ficción, la poesía durante las próximas décadas. Escritores que luchan por desprenderse de la etiqueta millennial y reivindicarse como lo que son: autores, a secas, sin latiguillos.

Sally Rooney es uno de los talentos que ha despuntado con fuerza en los últimos meses. La autora irlandesa logró colocar Conversaciones entre amigos en las listas de mejores lecturas de 2018, y Normal people (aún no traducida al castellano) ya ha triunfado en su país de origen. Rooney nació en el 91, un año después lo hizo el francés Edouard Louis, otro joven autor al que hay que seguir la pista tras los punzantes Para acabar con Eddy Bellegueule e Historia de la violencia, dos libros marcados por su propia biografía.

Nacido en los noventa también es Ben Brooks, que con apenas veintisiete años cuenta con seis novelas publicadas. Luna Miguel deslumbró primero como poeta antes de lanzarse a publicar su primera novela: El funeral de Lolita. Entre versos discurre la carrera de la jovencísima Rosa Berbel, a la que ya avalan libros como Las niñas siempre dicen la verdad. Otra voz nacional a la que no hay que perderle la pista es a la de Óscar García Sierra.

Del otro lado del Atlántico vienen talentos como el de la brasileña Luisa Geisler. Aixa de la Cruz firma uno de los libros del año: Cambiar de idea. La autora vasca, que acaba de entrar en la treintena, reflexiona sobre el feminismo y afronta sus propias contradicciones en un texto que nada a medio camino entre el ensayo y la biografía. De finales de los ochenta es también María Sánchez, autora de Tierra de mujeres.

Y en esta estantería tampoco puede faltar Emma Cline, que logró conquistar a público y crítica con Las chicas.