Cinco autobiografías que superan a la ficción, por Laia Marull

“Mi relación con la lectura es un tanto extraña”, empieza reconociendo la actriz Laia Marull (Barcelona, 1973). “Adoro leer, pero no siempre estoy leyendo”. Continúa y pasa a rebuscar en su memoria lectora momentos y títulos que le han llevado hasta esta “extraña relación”. “En mi casa se leía bastante, y nuestra biblioteca era inmensa… Recuerdo que mi madre me leía unos cuentos que venían con unos dibujos muy bonitos para aficionarme a la lectura. Y lo consiguió relativamente”.

El libro de la selva es de los primeros títulos que recuerda. “Estaba aterrada y fascinada por sus personajes”, dice. Después le marcó La perla, de Steinbeck, un regalo de su padre. “No sé si tenía edad para leerlo porque era muy duro, pero me encantó”. En la adolescencia, gracias a su profesora de literatura española, Isabel Orensanz, descubrió a los clásicos, como Quevedo, y se aficionó a la poesía. “Quedaba con mi amiga Neus en su casa y nos leíamos poemas. Una cosa un tanto peculiar para dos adolescentes… Incluso empecé la carrera de literatura, que nunca terminé”.

Como sabemos, cambió la literatura por la interpretación. Empezó en la televisión a mediados de los noventa (Estació d’enllaç) y en seguida pasó al teatro y al cine, medio en el que ha conseguido tres Premios Goya por Fugitivas (2000), Te doy mis ojos (2003) y Pa negre (2010). En la última década ha seguido combinando los tres medios, siempre con tendencia a proyectos pequeños, muy de autor. Un ejemplo es su última película, La inocencia, opera prima de Lucía Alemany, en la que aborda el paso de la adolescencia a la madurez en un pueblo, el de la directora, el primer desamor, la ruptura y esa sensación de asfixia que se puede llegar a sentir.

Es una película “en parte autobiográfica”, cuenta Marull, y, por eso, la actriz reflexiona sobre la relación entre realidad y ficción tanto en el cine como en la literatura. “¿Qué es más verdad? Es una pregunta que también me ronda respecto a la interpretación. Cuando interpreto un personaje estoy dando vida a una ficción. Al fin y al cabo, me da igual si lo que se cuenta son sucesos reales o no lo son. Lo que importa es cómo se cuentan”. Aunque las biografías no sean su género literario favorito, aprovechando el estreno de La inocencia (10 de enero) recomienda para LIBROTEA cinco títulos que sobrepasan la ficción. “En estas novelas autobiográficas o con tintes autobiográficos he encontrado relatos que me han fascinado”.

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