Diez libros para vivir aventuras increíbles

Hubo un tiempo en el que la novela de aventuras gozaba de una gran popularidad. Millones de lectores en todo el mundo se engancharon a la lectura con los libros de Daniel Defoe, Julio Verne, Robert Louis Stevenson o Jack London, y esos libros les acompañaron también en la edad adulta. En un mundo en el que la oferta (también la editorial) se ha atomizado, el género de aventuras se ha ido diversificando y especializando en distintas ramas, desde la ciencia ficción a la narrativa histórica. Sin embargo, todavía hay obras que recogen parte de ese espíritu aventurero sin estar adscritas a un subgénero concreto, y que también retoman esa cualidad que las hace aptas para cualquier tipo de lector, desde la adolescencia a la madurez, que buscan vivir con un libro experiencias que no son posibles en la vida real.

El protagonista de Las diez mil vidas de Milo pasa por varias reencarnaciones, en las que vive todo tipo de experiencias, en las que su última motivación es encontrar a su amada y poder quedarse con ella antes de que se acaben sus oportunidades. De fantasía también se nutre Leopardo Negro, Lobo Rojo, en la que Marlon James recrea una mitología africana repleta de seres imaginarios para narrar la búsqueda de un niño perdido. Y de seres sobrenaturales también se alimenta En un país extraño, novela en la que Muriel Barbery plantea una fábula sobre la guerra en un entorno mágico habitado por duendes y humanos.

Un tema clásico de las novelas de aventuras era transportarnos a lugares o épocas lejanas, en busca de un exotismo que, en la actualidad, es más difícil de conseguir en el lector. Sin embargo, obras como Cox o el paso del tiempo consiguen hacernos vivir en realidades distintas, en este caso a través de la historia de un relojero británico del siglo XVIII que viaja a China para trabajar a las órdenes del emperador. En Circe, el mundo al que nos traslada Madeline Miller está poblado de dioses y criaturas míticas de la antigua Grecias. Y Neil Gaiman, uno de los autores más reverenciados de la literatura fantástica, nos ofrece en Mitos nórdicos una revisión de la mitología del norte de Europa.

EL género de aventuras se puede permitir también una serie de licencias que añaden elementos fantásticos a sus historias. El reino vacío es una fábula sobre los peligros del cambio climático que está protagonizada por un cuervo domesticado y un perro, que deben enfrentarse al mundo después de la muerte de su dueño. En Memorias de una osa polar son tres generaciones de esta especia las que acompañan al lector, que es testigo de sus experiencias en circos y zoos de distintas partes del mundo.

La distopía también es un mundo en el que se pueden desarrollar historias que incluyen buena parte de los elementos de las novelas de aventuras. En La constelación del perro su protagonista sobrevive en un mundo casi extinguido con la compañía de su mascota y una avioneta. Pero las aventuras también pueden ser reales, en base a vidas extraordinarias como la que se nos narra en La chica de la Leica, basada en la experiencia de la fotógrafa de guerra Gerda Taro.

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