Estos libros son el mal en mayúsculas

El mal, y más concretamente el que es capaz de generar el ser humano, es un tema tan antiguo en la literatura como ella misma. Muchos han sido los autores que han querido adentrarse en las partes más oscuras de nuestra naturaleza para, desde un género u otro, intentar entender las razones que llevan a ciertas personas a cometer los actos más abyectos que podamos imaginar. Desde una perspectiva cercana al relato de terror, la argentina Mariana Enríquez ha ganado el último premio Herralde de novela con Nuestra parte de noche, una novela en la que indaga en lo oculto y las invocaciones a dioses oscuros, pero que también teje nexos de unión con otros males más palpables, como el de la dictadura argentina o el poder del dinero.

La ficción se ha encargado de llevarnos en esa caída a los abismos de la condición humana en muchas ocasiones. Además de clásicos como El corazón de las tinieblas, otros autores han analizado los comportamientos humanos en busca de respuestas o como crítica a distintas situaciones y corrientes de pensamiento. Dostoievski es uno de ellos, por ejemplo en Los demonios, la historia de cómo el nihilismo puede llevar a una sociedad al caos. En otras ocasiones, ese mal se ha personificado en la actitud de determinados personajes, dentro de un entorno hostil. Es el caso de Meridiano de sangre, el brutal y personalísimo western de Cormac McCarthy.

En otras ocasiones, las obras que reflexionan sobre las bajezas humanas han sido el resultado de la propia experiencia. El relato que hace Primo Levi sobre el tiempo que pasó en el campo ce concentración de Auschwitz en Si esto es un hombre es una de las obras más estremecedoras que podemos encontrar sobre el horror que un ser humano puede ser capaz de infligir en sus congéneres. De igual manera, Aleksandr Solzhenitsyn relata en Archipiélago Gulag los efectos de la represión totalitaria en la antigua Unión Soviética.

El ensayo también ha sido, por supuesto, un género en el que se ha explorado la maldad humana para intentar entender sus causas y sus repercusiones. En su célebre Eichmann en Jerusalén, Hannah Arendt parte del juicio a Adolf Eichmann, teniente coronel de la SS, para desentrañar los mecanismos que llevan a millones de personas a seguir un sistema totalitario y genocida. Pensadores contemporáneos han escrito sobre cómo ese mal, tan antiguo como el ser humano, ha ido cambiando de formas, haciéndose cada vez más difícil de detectar. Maldad líquida, de Zygmunt Bauman y Leonidas Donskis es un buen ejemplo de ello, como también lo es Sobre el mal, en el que Terry Eagleton reflexiona sobre la concepción actual de lo malvado en una sociedad posmoderna en la que las certezas son cada vez más difusas.

La opinión de los usuarios

1 Opinión

cl

clariana 13 enero 2020

Faltan al menos "Maldoror" de Lautremont y "American Psycho". Tambien "Dr Jekyll and Mr Hyde".