Libros apasionantes recomendados para leer sin parar

Hay pocos placeres mayores que empezar un libro y no soltarlo hasta que no quedan más páginas por pasar. Hay otras formas de cultura que nos llenan de gozo, sí, desde una buena película hasta una gran representación de teatro o un concierto sublime, pero una novela que te atrapa de principio a fin requiere de nuestra atención y concentración, logrando hacernos vivir a través de los personajes durante unas cuantas horas. Hoy seleccionamos una serie de títulos que, más allá de cubrir diferentes géneros y sensibilidades, tienen en común ese poder de abstraernos del tiempo y el espacio.

Esperar un libro durante meses y tenerlo por fin en nuestras manos es casi siempre sinónimo de una lectura profunda y placentera. La nueva temporada literaria nos trae las novedades de algunos de los grandes de la literatura actual, comenzando por el Nobel Kazuo Ihsiguro y su Klara y el Sol, novela en la cual se adentra en los peligros de la inteligencia artificial para explorar la naturaleza humana en un momento en el que ya poco parece ser de carne y hueso. Tras Berta Isla, Javier Marías retoma en Tomás Nevison una aproximación que mezcla hechos históricos con ficción y dilemas eternos del ser humano. Y otro grande, David Grossman, nos lleva en La vida juega conmigo a un viaje por los recuerdos familiares y los traumas que quedan callados por el tiempo.

Hay historias que, por muy reales que sepamos que son, nos parecen la mejor de las ficciones. Un mundo sin orillas refleja una de ellas: la expedición de tres hombres a finales del siglo XIX que pretendían llegar al Polo Norte en globo. En La deseada, Maryse Condé nos proporciona otro tipo de sentimientos, los que no s transmite a través de tres generaciones de mujeres en la isla de Guadalupe, y su búsqueda de la libertad. De familias también nos habla Jesús Carrasco en Llévame a casa, el regreso de un hombre a la casa familiar para hacerse cargo de su madre. Y en Hammet, Maggie O’Farrell reimagina la relación sentimental de un joven Shakespeare en un juego de espejos entre realidad y ficción.

Finalmente, hay obras que nos atrapan por su estilo, por las situaciones que nos muestran y por unos personajes que, de puro estrafalario, nos inundan de humanidad. El cómico de Gordo de feria, de Esther García Llovet, o Ramón Mañana, el diletante protagonista de Muestras privadas de afecto, de Guillermo Alonso, son algunos de ellos.

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