Libros para aprender y crecer

María Blasco recomienda sus lecturas favoritas

La directora del CNIO, María Blasco, recomienda principalmente libros escritos por mujeres de diferentes ámbitos, desde la música, la fotografía y el propio mundo editorial. La mayoría de ellos pertenecen al género de la autobiografía.Así, entre ellos se queda con Éramos solo unos niños y M Train, de Patti Smith, que le parecen dos obras maestras del terreno de la autobiografía. También elige los libros memorísticos de Esther Tusquets, Habíamos ganado la guerra y Confesiones de una vieja dama indigna, y considera que Tusquets “tiene menos reconocimiento del que merece, desde luego, en cuanto a premios literarios. Por algún motivo, siempre se le define como editora, que lo fue, pero ante todo también ha sido una gran escritora. También Virginia Woolf fue editora y sin embargo, la admiramos y conocemos por lo que escribió. Estos dos libros autobiográficos de Esther Tusquets, y especialmente el primero, me han dejado con la boca abierta por su calidad, interés y valentía.  Merecerían más reconocimiento.”. Blasco recomienda a Susan Sontag y sus libros de diarios puesto que “leerlos ha sido una de las mayores inspiraciones artísticas e intelectuales que he tenido últimamente”. Le ocurre lo mismo con Margarite Yourcenar y su Opus Nigrum, ”, que relata la vida de un médico y alquimista del siglo XVI, y que es “una novela que solo puedo definir como magnificente, por su belleza, compasión y humanismo”. La investigadora del CNIO continúa con otras dos escritoras ya universales: Sylvia Plath y Ariel, y Virginia Wollf y Al faro. “Es difícil elegir algo de Virginia Woolf. Hace poco hubo una representación teatral de su Orlando en los Teatros Canal, en idioma holandés…aun así se pasó volando. Me quedo sin embargo con Al faro porque contiene sus reflexiones sobre el arte, el amor, el paso del tiempo…”, afirma de esta autora. Y entre otros, María Blasco se queda con varios libros del filósofo Byung-Chul Han, porque “ayudan a pensar y a definir opiniones sobre temas tan imbricados en nuestra vida que ni siquiera tenemos tiempo de dedicarles una reflexión”, y la obra de teatro , ya de culto, de Anna Ziegler, Fotografía 51. “Hay pocas obras de teatro inspiradas en eventos científicos contemporáneos, en este caso el papel de Rosalind Franklin en el descubrimiento de la molécula de la vida, el ADN. Fue representada en un teatro del Covent Garden de Londres hace un año, Nicole Kidman encarnaba a Rosalind, a ver si alguien se anima a representarla en nuestro país”, reconoce Blasco.

Estantería

La opinión de los usuarios

cerrar

Suscríbete a nuestra Newsletter Recibe nuestras recomendaciones semanales