Libros para un imposible mundo feliz

Las obras detrás del último ensayo de Luisgé Martín.

¿Es posible la felicidad? Esa es la pregunta que se plantea Luisge Martín y a la que intenta responder en un ensayo lúcido y provocador titulado El mundo feliz. Escribe el autor en sus páginas que “la vida es un sumidero de mierda, un acto ridículo o absurdo, pero nos comportamos ante ella con una estricta solemnidad, convirtiendo en mito o en literatura todo lo que la afecta. Instituimos grandes conceptos que nos hacen creer a nosotros mismos en la grandeza humana: llamamos dignidad, igualdad, libertad y fraternidad a distintos aspectos del depósito de mierda o del acto grotesco que representamos”.  Reflexiones que se alimentan de referencias literarias, cinematográficas y filosóficas. Hoy Luisge Martín recopila para Librotea un puñado de libros que le acompañaron durante el proceso de creación de El mundo feliz. “Mientras escribía El mundo feliz —o junto antes de comenzar— releí algunos de los libros que me habían despertado ideas o intuiciones fundamentales para mí. El primero de todos fue Un mundo feliz, la novela de Huxley que en su día me produjo perplejidad. También me dediqué a estudiar algunas lecciones de filosofía política, de futurismo y de transhumanismo, que es un mundo apasionante. A mí los libros siempre me llevan a otros libros, y me sentiría “feliz” si este mío sirviera al menos para poner en pistas de otros autores o despertar las ganas de leerlos”. En esta estantería se dan la mano El mito de Sísifo, de Albert Camus, con Lecciones sobre la historia de la filosofía política, de John Rawls, o Los ensayos, de Montaigne. También selecciona Luisge Martín Del inconveniente de haber nacido, de Cioran, o Lágrimas en la lluvia, la primera entrega de las aventuras de Bruna Husky, la incombustible detective alumbrada por Rosa Montero.  Todos son títulos que forman parte de El mundo feliz del escritor.

Estantería

La opinión de los usuarios

cerrar

Suscríbete a nuestra Newsletter Recibe nuestras recomendaciones semanales