Libros poco conocidos de grandes escritores que deberíamos recuperar

Hay grandes nombres de la literatura que todos recordamos por una o dos obras que han pasado a la inmortalidad. Si solo hubiesen publicado esos títulos, se habrían ganado igualmente entrar en el panteón de los autores más influyentes de todos los tiempos. Sin embargo, su obra suele ser mucho más extensa, con tesoros escondidos que, en ocasiones, se ven ensombrecidos por sus obras magnas. Hoy en Librotea recuperamos esos títulos menos conocidos de algunos de los gigantes de las letras.

De Jane Austen siempre recordamos Sentido y sensibilidad y Orgullo y prejuicio, pero Mansfield Park ahonda en los sentimientos humanos con igual maestría a través de la historia de Fanny Price, niña que es acogida en la mansión de sus tíos que da título a la novela, pasando de la pobreza a la riqueza. Mary Shelley será siempre la autora de uno de esos libros que trascienden a la propia literatura, Frankenstein, pero hay otras obras suyas que también parecen revolucionarias leídas con la perspectiva del tiempo. En El último hombre, por ejemplo, se adelanta a las distopías con la historia de un futuro en el que una plaga ha arrasado casi por completo a la humanidad. Y Dickens dejó muchas más obras para el recuerdo que Oliver Twist o Grandes esperanzas. Casa desolada, por ejemplo, era considerada por Chesterton la mejor obra del británico.

Descubierto en 1952, Jean Santeuil es un texto de Marcel Proust que sirve de complemento a En busca del tiempo perdido, una obra que bucea en los recuerdos de infancia del propio escritor. Otros dos grandes del siglo XX como James Joyce y Franz Kafka tienen obras que han recibido menos atención que sus considerados clásicos y que no tienen nada que envidiarles. Del primero, su relato Los muertos es un ejemplo de que no solo era capaz de crear obras extensas y complejas con Ulises. Del segundo, La muralla china recopila algunos de sus textos cortos, en los que su genio brillaba con la misma intensidad que en sus novelas.

Ahora es menos conocida que Mientras agonizo, por ejemplo, pero Santuario fue la novela con la que Faulkner comenzó a ganarse su prestigio, una parábola sobre el mal en un caso de asesinato. De igual forma, un libro como Confesiones del estafador Félix Krull puede que no le suene a muchos lectores que sí reconozcan otro como La montaña mágica, pero en esta obra Thomas Mann ofreció una perspectiva distinta de su talento, con una historia irónica y burlona. Y Nabokov, entre su extensa obra, dejó muchas joyas que no palidecen ante sus títulos más conocidos. Por ejemplo, su interpretación del tema del doble en Desesperación.

Para terminar, dos recomendaciones de sendos gigante de la literatura latinoamericana. El Macondo de García Márquez se materializó por primera vez en La hojarasca, la crónica de un entierro y un enfrentamiento en el pueblo que se haría inmortal en Cien años de soledad. En Libro de Manuel, Julio Cortázar mostró su lado político, lo que le valió algunos reproches, pero es una obra en la que se aprecia igualmente el genio de Rayuela.

La opinión de los usuarios

1 Opinión

ce

cesitar 20 octubre 2020

Santuario no es un libro poco conocido, es una obra tremendamente interesante de Faulkner con mucho de novela negra, una maravilla. Y Los Muertos o La Muralla China aparecen en Dublineses de Joyce o en distintas ediciones de cuentos de Kafka. Al menos estos 3 títulos si son poco conocidos deberían dejar de serlo inmediatamente.

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