Eduardo Mendoza

Lo que opina Eduardo Mendoza

  • Eduardo Mendoza

    Cuando lo leí fue como si hubiera entrado en un viaje del que costaba mucho arrancarme para ir a cenar. Lo he vuelto a leer como cinco veces y cada vez descubro cosas nuevas, pero siempre conservo esa primera lectura. Le pasa lo contrario que a Dostoyevski, es un hombre que no tiene truco. Es puro talento narrativo.

    Eduardo Mendoza sobre Guerra Y Paz
  • Eduardo Mendoza

    Luego mi tío de dio Crimen y castigo. Luego he vuelto a leer algunas de estas novelas de mayor, después de ese momento en el que me parecieron de otra galaxia, y veo que las leí bien, que las entendí bien. Me doy cuenta de muchos detalles literarios técnicos. La enorme habilidad de Dostoyevski, por ejemplo, uno de los hombres con más trucos literarios. Era un hombre de un talento extraordinario.

    Eduardo Mendoza sobre Crimen Y Castigo
  • Eduardo Mendoza

    Creo ser un buen lector, y además un lector que empezó muy pronto. Tuve a mi disposición una biblioteca familiar hecha por acumulación, en casa de mi abuela, de varias personas y dos o tres generaciones. Mi tío me vio leyendo novela juvenil y me dijo 'no, tienes que pasar a la novela de adulto y yo te voy a guiar'. Para empezar me dio el Werther de Goethe cuando yo debía tener 14 años, y aquello me dejó completamente anonadado.

    Eduardo Mendoza sobre Las Penas Del Joven Werther
  • Eduardo Mendoza

    Escribía de manera imitativa, escribiendo como lo último que había leído, hasta que este libro de Baroja me dio la clave. No encontré un estilo que había que imitar, sino un método que podía desarrollar. Ahí podía poner mi propia voz y seguir caminando sin imitar a los demás. Me dio el empujón y me dijo 'Ahora ya nadas sin flotadores'. Y descubrí que no me hundía. Ese fue, quizás, el momento más importante de mi carrera literaria.

    Eduardo Mendoza sobre Memorias De Un Hombre De Acción
  • Eduardo Mendoza

    Como todos los niños, recuerdo La isla del tesoro, Tarzán de los monos y La vuelta al mundo en 80 días. Con esos tres libros yo pensé que lo que quería hacer en la vida era escribir algo tan bueno y tan bonito como eso. Y lo sigo pensando.

    Eduardo Mendoza sobre La Isla Del Tesoro