Inició su actividad editorial en 1980 con la edición del libro La muerte del Rey Arturo, que obtuvo el premio al libro mejor editado del año concedido por el Ministerio de Cultura. En 1982 fundó Siruela, editorial que dirigió  hasta  el año 2000 cuando la vendió a Germán Sánchez Ruipérez. En 2005 se desvinculó completamente del sello, que había obtenido un año antes el galardón a la Mejor Labor Editorial, y fundó junto a su esposa Inka Martí Ediciones Atalanta, una nueva editorial dedicada a la obra breve, la memoria y la imaginación.

Lo que opina Jacobo Siruela