Lo que opina Julia Otero

  • Julia Otero

    El primer libro fue La tía Tula, de Miguel de Unamuno. Yo tenía pocos años entonces, no siempre entendía el fondo de aquellas novelas, pero me aficioné a sumergirme en aquellos mundos desconocidos.

    Julia Otero sobre La Tía Tula
  • Julia Otero

    La novela a la que más veces he vuelto, siempre con reverencia. Si Clarín fuera francés hubiera sido universal mucho antes, pero nació en un país donde lo que él denunciaba en La Regenta duró, salvo un corto período, hasta 1975. Para mí la obra narrativa más colosal. Y también me empujó hacia el feminismo.

    Julia Otero sobre La Regenta 1
  • Julia Otero

    Todas las niñas de mi generación leímos a Austen porque formaba parte de nuestra educación sentimental, aunque sus heroínas consiguieron lo contrario de lo que pretendían los educadores y prescriptores de la época. Menospreciaron la capacidad de Austen de llevarnos por caminos de libertad individual. Hoy Austen es también reivindicada como la gran narradora que fue. Es mi homenaje a la memoria adolescente-literaria de mi generación.

    Julia Otero sobre Emma
  • Julia Otero

    Todas las novelas de Benito Pérez Galdós, todas sin dejarse ninguna. El gran escritor español, que  por suerte ahora es reivindicado, siempre me pareció el gran superdotado de la narrativa española. Sean sus novelas realistas como las naturalistas (La de Bringas, Miau, Doña Perfecta, Fortunata y Jacinta, El amigo Manso). La capacidad de Galdós para retratar la sociedad de su época, con diálogos verosímiles, certeros, con historias que atrapan y te llevan a sus mundos ... esa capacidad  es tan prodigiosa que lo convierten en el gran narrador de la literatura española.

    Julia Otero sobre Fortunata Y Jacinta
  • Julia Otero

    Aunque aún dudo de que Flaubert simpatizase con las ansias de libertad de las mujeres, consigue retratar el círculo opresor, puritano, tedioso en el que vive Emma Bovary. El divorcio entre sus sueños y su realidad de esposa arrinconada y muerta de asco acaba destruyéndola, pero no deja de ser una mujer que pelea por su felicidad. Flaubert, quizás a pesar suyo, nos enseñó que la resignación no es el camino.

    Julia Otero sobre Madame Bovary
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